Colillas de cigarro reutilizables

    En México existen 17 millones de fumadores, cada uno consume 127 cajetillas al año, unos 2,540 cigarros, aproximadamente, de acuerdo a datos de la Encuesta Nacional de Adicciones, como resultado, anualmente miles de millones de colillas de cigarrillos se arrojan a lo largo y ancho del territorio mexicano, sin que exista algún tratamiento efectivo para reducir el impacto generado por este desecho. Ante esta problemática surgió Smoke Life, un proyecto liderado por Alejandro Martínez López, quien junto a su equipo recolecta colillas de cigarro en contenedores ubicados en lugares de mayor consumo de cigarros, como bares, restaurantes, parques, discotecas y universidades y las reutiliza. 

    Alejandro Martínez y su equipo de trabajo lograron generar un modelo de negocio sustentable que es viable económicamente y contribuye de una forma exponencial al cuidado del medio ambiente, al elaborar con las colillas de cigarro productos de gran utilidad como recubrimientos anticorrosivos, pastas para libretas, aislantes térmicos y acústicos, ladrillos, suelas de zapato, entre otros. "El anticorrosivo, que es nuestro principal producto, es creado con procesos químicos, utilizando maquinaria especializada; otros productos desarrollados por el biólogo, Leopoldo Benítez, quien creó un proceso utilizando biotecnología con la que puede manipular el acetato de celulosa (algodón que compone las colillas de cigarro) y con el que se pueden crear diferentes productos como suelas para zapatos, aislantes acústicos, etc.", señaló Martínez. 

    El desarrollo fue reconocido con el Premio UVM por el Desarrollo Social 2017 debido a que los procesos químicos a los que son sometidas las colillas de cigarro, tanto para crear el anticorrosivo y las pastas para libreta, las suelas para zapatos y los demás productos, quedan limpios del olor a tabaco, así como de riesgo de contraer alguna enfermedad, por lo que es seguro de usar. 

    Alejandro Martínez comentó que el tiempo que se lleva para crear el anticorrosivo, desde que las colillas de cigarro son puestas en proceso, tiene una duración de una hora, "para crear los demás productos se requiere de mayor tiempo, pues las colillas son sometidas a un proceso bioquímico con el que se tienen que ir degradando poco a poco y su tiempo de creación es de aproximadamente tres días", señaló.

     

    A la semana se recolectan 3,000 colillas

    El proceso que Alejandro y su equipo realizan comienza con la recolección. "Se hace una recolección masiva al aire libre o con contenedores, los que son colocados en lugares de gran consumo de cigarros (bares, discotecas, universidades, restaurantes), luego se almacenan en garrafones de agua vacíos, en los que nos aseguramos que no se mezcle con algún otro tipo de basura que pueda perjudicar el proceso. Después, las colillas se colocan en la máquina con la que extraemos los químicos que usamos para crear el anticorrosivo, una vez que quedan limpias de todo químico, se someten al proceso biotecnológico y las almacenamos en un lugar con luz y temperatura requerida, una vez que ha pasado el tiempo necesario, se procede a moldear el acetato de celulosa para crear el resto de los productos", comentó Alejandro. 

    La menor cantidad de colillas recolectadas por estos jóvenes durante una semana en un bar, ha sido de 1,500 colillas y la mayor de 3,000, variando obviamente del lugar al que asistan. "En espacios abiertos como son parques, playas, bulevares las cantidades recolectadas ha sido de 500 a 3000 colillas. El ganador del Premio UVM, mencionó que de ese total de residuos, 41% terminan en basureros, el restante 59% (29 mil 500 millones de filtros), terminan contaminando ecosistemas vitales para la salud. Una colilla de cigarro puede contaminar 50 litros de agua

    Respecto a ganar el Premio UVM por el Desarrollo Social 2017, Alejandro Martínez dijo, "mis amigos y yo, señaló Alejandro, siempre hemos confiado mucho en este proyecto y sabemos del potencial que tiene, creo que el que hayamos ganado el Premio UVM, es debido al trabajo que hemos hecho hasta ahora y de la gran idea que tuvimos la fortuna de desarrollar, nuestro objetivo es mejorar la calidad de vida de las personas y creo que eso también apremia tarde o temprano", concluyó.

    Actualmente, el proyecto de Alejandro Martínez, Smoke Life, se trabaja ya en la Ciudad de México, en Pereira, Colombia; y en Veracruz, y con la intención de llevarlo a Chile.

     

    El Empresario  / 2018